miércoles, 17 de diciembre de 2014

Crónica de la Hispacón 2014 - MIRcon

Segunda Parte

El domingo ya teníamos la experiencia del día anterior así que nos levantamos temprano y decidimos no desayunar y hacerlo cuando llegaramos a Montcada, para coger el cercanías lo más pronto posible y llegar a las diez allí. No tuvimos problemas al llegar a la estación, pasaba un tren a los pocos minutos. Nos subimos, íbamos a llegar a buena hora, llegamos a nuestra parada... y el tren pasa de largo sin pararse. Minutos de conmoción, tuvimos que bajarnos dos paradas después y esperar un tren que fuera en el sentido contrario (con los habituales ya misteriosos cambios de anden mientras esperábamos) y que parara en Montcada porque no, todos los trenes no paran ¬¬ El tren tardó como una hora (o a mí al menos se me hizo eterno) y volvimos a llegar tarde.

El cercanías... hacía un día precioso para quedarse abandonada en mitad de la nada :p


Nos habíamos perdido la primera conferencia de la Aznarcon, o eso pensábamos, pero de todas formas nos metimos dentro. Resultó que el ponente también había llegado tarde así que al final no nos perdimos tanto creíamos. La Aznarcon fue mi gran descubrimiento de la Hispacón, nunca había ido porque me parecería raro eso de meterme en una convención sobre una saga de la que no sé nada, pero lo cierto es que fue de las mejores que vi. Hablaron de la saga de los Aznar, por supuesto, pero también de series de televisión, cine y frikadas varias. El público participó mucho aunque hubo alguno que no se atrevió a decir que había visto el final de una serie para que no le preguntaran (¿verdad, Pedro? :p). En el descanso entre charlas nos dieron una acreditación en plan "bienvenidos a la secta" que me hizo sentir muy acogida y no como si me hubiera colado. No, en serio, gente majísima y lo pasé en grande con ellos.

No nos amenazaron para que nos quedáramos, era la gente de Stargate que se unió a la charla sobre series.

Después de la Aznarcon nos quedamos a una charla sobre Librojuegos y Narrativa No Lineal que daba Zonk "Demonio Sonriente". Estuvo bien, distinta a otras conferencias sobre libros juegos que he visto y con cantidad de datos. No es malo que diera tantos datos, pero yo habría agradecido a Zonk que respirara además de hablar porque iba tan rápido que cuando mi cabeza intentaba asimilar lo que había dicho ya estaba con otra cosa, encima cosas interesantes que no quería perderme. El chico además estaba supermotivado, es de esos que te transmiten el entusiasmo por lo que está contando, es muy posible que ese sea su ritmo normal y no que intentara darnos dos conferencias en el tiempo de una. A pesar de salir un poco aturdida la conferencia me gustó mucho.


No conseguí hacerle una foto en la que no saliera hablando.

Para la comida nos volvimos a reunir con el grupo de Jesús Fernández y Sergio Mars, que habían descubierto un sitio para comer en plan típico pero barato. Todo comida sana y natural, a base de morcillas, chorizos, carne de jabalí y embutidos varios que seguro que tienen nombre pero si me enteré no me acuerdo. Me enseñaron cómo se prepara el pan tumaca y una chica se atrevió a probar los calçots y comentamos recetas de cocina. 

No nos quedamos para el café, pues queríamos ver la conferencia de Christopher Priest que era en el teatro, donde todavía no habíamos entrado. El sitio era muy impresionante y la mesa se situaba en el escenario. Tenían una pantalla, pero no proyectaron nada, solo fue la conversación entre el presentador/traductor y Priest y no hizo falta nada más, fue muy interesante. Mi inglés era muy básico y yo temía no enterarme de nada, pero el traductor iba despacio, traduciendo primero las preguntas y luego las respuestas. Se atascó un poco con las preguntas del público, pero yo creo que porque a la gente le cuesta concretar sus preguntas y se perdió. Se hizo corta la conferencia y creo que la gente se quedó con las ganas de seguir hablando con él.

Christopher Priest

Nos gustó tanto la conferencia de Priest que decidimos quedarnos a la siguiente, de Nina Allen, su mujer. En esta ocasión había una presentadora que hacía las preguntas y una traductora que las traducía. A Nina Allen no la conocía de nada, pero me causó también muy buena impresión. Llegó a hacer alguna broma que se perdió en la traducción y no tuvo problemas tampoco en mantener el interés solo con la conversación.

Nina Allen

Después empezaba una charla con Karin Tidbeck, pero como ya la habíamos visto en Gigamesh el viernes pensamos que sería lo mismo y no nos quedamos. Acompañamos a Pedro Moscatel al hotel porque quería descansar un rato antes de la cena y decidimos ir a hacer el juramento de la Guardia de la Noche. Por supuesto, no sabíamos dónde era.

En el programa solo ponía un escueto: "Plaza de la Iglesia". No había nadie de la organización por allí, porque todas las actividades de la tarde eran en el teatro, así que decidí preguntarle al chico de la recepción del hotel:
«¿No tenéis GPS?»
«Lo busco en google, pero me sale la plaza de otro pueblo»
«En el centro del pueblo hay una iglesia, puede que sea esa...»
Ante la precisión de las indicaciones del joven, sugerí volver al teatro y buscar a Rafa González, que nos había dicho que quería ir y que esperábamos que supiera cómo (y si no sabía, para no perdernos solos). Encontramos a Rafa en la sección de los stands y me presentó a Ignacio Borraz. También nos volvimos a encontrar alli con Sofia Rhei, que es muy amable e intentó que yo socializara, pero yo es que soy tan tímida y tan desastre para eso (snif), pero le agradezco mucho el esfuerzo. Dame tiempo, Sofia.

Partimos, pues hacia el Mur...digo, la plaza del pueblo. Rafa tampoco sabía ir, pero tiene +1 a rastreo y alguna dote de explorador porque llegamos sin problema. El juramento resultó un poco decepcionante. Lo del frío sí lo consiguieron, que parecía que estábamos en Invernalia, pero yo esperaba algo en plan performance, gente disfrazada, algo más de teatro aparte de recitar el juramento.

El arciano ante el que hicimos el juramento. Lo cubrieron de blanco con nieve, pero yo estaba ya con el papel y no hice foto.

Después de eso volvimos al teatro, estuvimos un rato intentando entrar en calor y como la gente iba ya a prepararse para la cena de gala y nosotros no íbamos decidimos volver a Barcelona y buscar un sitio donde cenar. En la parada del cercanías nos pusimos en el anden donde lo habíamos cogido la noche anterior, pero dudábamos y preguntamos a una chica. Ella miraba las vías. Todo estaba oscuro y nos decía. «Viene por ahí». Nosotros alucinando. ¿Cómo lo sabía? Resultó que hay señales secretas, luces que se encienden, que no se encienden o que parpadean y cada una significa una cosa. Creo que Magnus llegó a llamarlo "el cercanías cuántico" o algo parecido.

El lunes la cosa fue más tranquila. Ya sabíamos el horario del tren que teníamos que coger y que paraba en Montcada con lo que fue más fácil la ida. Las conferencias empezaban a las 10:30, con lo que íbamos bien aunque lo cogiéramos más tarde (nota a la futura organización: tener en cuentas los horarios de los transportes a la hora de planificar las conferencias sería una buena idea). Nos encontramos con Rafa y con Ignacio en el tren y aunque llegamos un poco tarde, no tanto como para perdernos la primera conferencia: Tolkien y el Postestructuralismo.

Entramos con la conferencia empezada y nos sentamos en la última fila. El ponente estaba sentado, desde donde yo estaba apenas le veía y... yo lo intenté, de veras que lo intenté. Pillé algunas palabras sueltas: texto, texto y quizás texto. Los ojos se me cerraban. El Postestructuralismo era demasiado para mí. Sí, ya sé que dije que estaba feo salirse de una conferencia a la mitad, yo no quería... pero soy débil. Huí. Intenté salir lo más discretamente que pude y al cerrar la puerta oí al ponente que decía que iba a centrarse ya en el tema. Demasiado tarde, yo ya estaba fuera y pensando que de todas formas en todas las hispacones siempre meto la pata y este año no podía ser menos. Me encontré con Cárdenas en la entrada (es posible que también huyera de algo) y me acompañó a tomar un té.

Ya espabilada entré en la segunda conferencia, sobre las mujeres en juego de tronos. Mis amigos seguían allí y me recriminaron mi marcha, intentaron engañarme diciendo que la conferencia se había animado y había estado genial después de que yo me fuera pero no les creí. Creo que entre el postestructuralismo y yo no hay feeling. En fin, esta segunda conferencia estuvo bien, aunque me hubiera gustado que profundizara más en el papel de la mujer en los libros, que está bien lo de categorizar a cada personaje, pero yo hubiera preferido un análisis de los arquetipos. Cuestión de gustos, supongo. De todas formas estuvo bien.

Mercé Masnou

Nos fuimos al bar después y regresamos para la última conferencia: La representación del entorno en las distopías cinematográficas. Fue una conferencia muy visual, con multitud de ejemplos, en la que quizás el concepto de distopía era demasiado amplio, pero fue muy entrentenida y se hizo corta. Y ese fue el final. La gente se fue yendo a lo largo de la mañana y al final nos quedamos unos cuantos comiendo en el bar de al lado. Nos quedaba un último viaje en cercanías (No te echaré de menos, cercanías) y antes de coger el tren de vuelta nos dio tiempo a darnos otra vuelta por Gigamesh, donde Cárdenas hizo grandes méritos para que lo nombren cliente del año. 

Hubo gente con la que no pude hablar, a Nieves Delgado la vi ya al final cuando se iba, no habíamos coincidido antes y a otra gente también la vi muy de pasada, pero bueno, ya habrá otras ocasiones. La próxima hispacón es en Granada que ¡por fin! me pilla cerca. Y si hay eventos antes ya sabéis que yo me apunto a todo lo que puedo ;).

¡Hasta la próxima!


PD: Añado la explicación sobre el cercanías cuántico de Montcada de Magnus Dagon para los no iniciados:

Sobre el Cercanías, ay, es que hay que explicarlo todo para los no científicos... tienes un cercanías en un pueblo de Barcelona. Mientras no lo estás observando, el cercanías no va ni por un andén, ni por otro. Pero cuando llegas a la parada, tu observación del estado del cercanías hace que se decida aleatoriamente por uno de los dos andenes (lo que he dado en llamar 'Colapso de Hawking del Cercanías de Montcada').

Luego de eso lo mides en una base ortogonal, metes el resultado de la medición en el clásico medidor de observables cuánticos que todos llevamos encima, y ya sabes por qué andén va.

Pero si es que es muy fácil...



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