viernes, 8 de marzo de 2013

Buscando Ilustradores

No hace mucho que os hablé del nuevo proyecto en el que estoy trabajando: Perséfone. Ha avanzado bien y la primera temporada está prácticamente lista. Me gustaría publicarla por entregas y que cada capítulo tuviera una portada, igual que se han publicado Los Caídos y The Jammers, así que ahora estoy a la caza y captura de dibujantes que quieran colaborar. 

No importa si dibujáis a lápiz o a tinta, en blanco y negro o a color. Lo que necesito es que tengáis ilusión por participar y que os lo paséis bien creando imágenes para mis historias. 

Por si tenéis curiosidad, esta es Perséfone, en una portada de Amaia Ballesteros:


Si estáis interesados podéis escribirme a raelana@gmail.com y os cuento con más detalle. Y si conocéis a alguien que le pueda interesar, pasadle mi mail ;)


jueves, 7 de marzo de 2013

Premio Nosferatu


¡¡Me han dado el premio Nosferatu!! Para el que no lo sepa, lo conceden los lectores de Calabazas en el Trastero, que votan a su favorito de cada antología. Me lo han otorgado por el relato "El pianista" del número dedicado a Monstruos de cine.

A pesar de que me han seleccionado muchas veces para esta publicación, nunca me habían dado el Nosferatu y fue una gran alegría cuando me lo comunicaron ayer. El pianista es quizás uno de los mejores relatos que he escrito, y quizás de los más personales porque en definitiva trata sobre la creación, el acto de crear, el esfuerzo, la influencia que recibes de los demás y el hecho de que una vez realizada la obra deja de ser tuya y pasa a ser del público. La ambienté en los orígenes del cine, en un pequeño pueblo francés que existe. Lo elegí mirando un mapa, aunque no fue al azar. Tenía que tener ciertas características y estar cerca de otro lugar real que también se menciona en el relato. En la trama usé mis propias experiencias rodando, más que el lado técnico las ilusiones, los nervios, las sensaciones, el miedo... en los personajes di mucho de mí misma y de otras personas también, aunque eso no me di cuenta hasta que el relato estuvo terminado. Es un relato muy personal y muy especial para mí.

Os dejo la nota de prensa:

Es un honor anunciaros que el Premio Nosferatu otorgado por los
lectores de Calabazas en el Trastero: Monstruos de cine ha recaído en
el relato El pianista, de Raelana Dsagan, la cual recibirá como trofeo
una reproducción de la obra realizada por David M. Rus.

Los cinco relatos mejor valorados de la convocatoria han sido los
siguientes:

El pianista (Raelana Dsagan) - 21,11%

Alguien que me cuide y me quiera (Ignacio Cid Hermoso) - 18,89%

El titular (Javier Lacomba Tamarit) - 17,78%

Donde mueren los monstruos (Gema del Prado) - 8,89%

El monstruo en la pantalla (Juan Carlos Colorado Fernández) - 7,78%

Os recordamos que podéis seguir votando en las antologías publicadas
posteriormente a Monstruos de cine. El plazo para hacerlo en la
correspondiente a Día de difuntos permanecerá abierta hasta el día 31
de marzo. Esperamos vuestros votos y opiniones: son muy importantes.

Más información en
http://sacodehuesos.com/calabazas-en-el-trastero/premio-nosferatu

sábado, 2 de marzo de 2013

Cumplir años

No es casualidad que este blog y yo cumplamos años el mismo día, en cierto modo es producto de la depre cumpleañera que padezco todos los años. Llevaba tiempo pensando en abrirlo, porque en aquella época yo colgaba mis relatos en webs y blogs y, de pronto, vi como cerraron dos de ellos casi al mismo tiempo y todo lo que tenía colgado en ellos desapareció, como si nunca hubiera existido. 

El nombre del blog hace referencia a eso, es una frase del libro "El, mar, el mar" de Iris Murdoch, que dice: "lo que escribí antes lo escribí en agua, esto es para que permanezca" y esa era la idea. Buscar la seguridad de que tus palabras van a permanecer, que nadie puede borrarlas. No es algo de lo que se tenga total seguridad, claro está, que este espacio es de blogger y el día que diga de cerrarlo me lo cierra y todo a la porra, pero sí que te da una cierta confianza. Es mi rinconcito, desordenado, descuidado y violeta.

Son cuatro años ya y parece que no ha cambiado. Sigo teniendo la misma plantilla simple, los mismos colores y la misma imagen de portada. A veces he pensando en cambiarlo, pero las previsualizaciones me muestran un blog que no parece mío y al final termino dejándolo tal y como estaba. Sin embargo, sí ha habido cambios, pequeños, yo creo que casi no se notan, pero están. La columna solitaria de la derecha se partió en dos, añadí algún que otro gadchet y toqueteé la plantilla. Parece que no hay cambios pero están ahí. También miro mis entradas antiguas y veo cambios en mí misma. Mi vida hace cuatro años no es la misma que ahora. Y los cambios son pequeños, pero están. A veces tengo la sensación de que no avanzo, llevo parada en el mismo sitio durante toda mi vida, las cosas pasan a mi alrededor y yo sigo quieta, inmutable, como una estatua en medio de un plaza. Sin embargo cambio, el frío, la lluvia, el viento... grietas y erosión por todas partes. Las grietas son profundas y pueden partirte, la erosión en cambio te suaviza, crea curvas donde había cantos y aristas. No hace mucho me dijeron que yo era como un junco, tal vez  tengan razón, pero hay días que me siento estatua. 

Estoy en el mismo sitio que hace veinte años, pero no soy la misma persona. Y eso no es malo, no es malo envejecer, no es malo cambiar y ser distinta. He perdido sueños y esperanzas. Tengo presente cuando antes tenía futuro. Es donde más noto el cambio. Hace veinte años yo quería "ser", estaba escribiendo mi primera novela y me imaginaba un futuro donde sería una gran escritora, terminaría mis estudios y sería una gran profesional en mi campo... supongo que todos soñamos cosas así. Y esos sueños desaparecen, los he visto desvanecerse poco a poco, a lo largo de los años, no se cumplen pero dejan de importar; hasta que de pronto me he dado cuenta de que ya no puedo soñar con "ser" porque ya soy. Y de un tiempo a esta parte tengo miles de ideas y proyectos, y lo que pienso es en "hacer". Antes mis acciones iban encaminadas a transformarme, ahora en cambio soy yo la que transforma, la que da. Me miro en el espejo y me reconozco.

Y creo que es bueno, aunque a veces echo de menos poder soñar como antes. 



jueves, 28 de febrero de 2013

Goldfrapp - Strict Machine

Como a tantos grupos, a Goldfrapp los descubrí en la radio, con esta canción en concreto, hace ya varios años. Hay grupos de los que solo me gusta una canción, la escucho de manera obsesiva durante un tiempo y después los olvido, o intento escuchar alguna otra y no me gustan. Con Goldfrapp me pasa que sí he oído más canciones y me han gustado, pero nunca me he parado a investigar y escuchar un disco completo. Lo voy dejando, porque siempre tengo una lista de grupos que ya sé que me gustan o que me recomiendan y los voy poniendo por delante y este se va quedando atras, los olvido hasta que vuelvo a escuchar una canción suya y entonces los vuelvo a poner en la cola... Donde siguen de momento. A ver si esta vez lo remedio.

Os dejo Strick Machine, una canción hipnótica.








sábado, 9 de febrero de 2013

Seleccionada en Calabazas en el Trastero: Supersticiones

Mi colección de calabazas aumenta: he sido seleccionada para la antología Calabazas en el Trastero: Supersticiones con un relato sobre un gato negro que me costó mucho trabajo escribir. La idea se me ocurrió muy pronto, pero no terminaba de encontrarle la forma. Lo escribí en tercera persona y no me gustó el resultado. Lo dejé reposar, cambié algunos detalles y lo reescribí en primera: quedó aún peor. Lo dejé por imposible. Pocos días antes del final del plazo se me ocurrió una idea para otro, ese relato salió del tirón, en tres días lo tuve terminado y lo mandé. El gato negro me seguía mirando ¿podría hacer algo con él? Decidí hacer un último intento, el último día. Era domingo y me lo pasé escribiendo, lo terminé como una hora antes de que acabara el plazo para enviarlo. Solo le di un repaso rápido, preferí no mirarlo más. Iba a enviarlo y... se fue la luz. Un rato angustioso hasta que volvió, el pc tardó en cargar lo que me pareció una eternidad, el navegador iba lentisimo, pero lo conseguí, enviado in extremis. 

A pesar de todas las malas señales que estaba recibiendo con ese relato, los gatos negros dan suerte. 


Os dejo la nota de prensa con la selección:


Es un placer comunicaros la selección realizada por La Biblioteca Fosca para la nueva antología de Calabazas en el Trastero: Supersticiones. Es la siguiente:
Aruspice (Aitor Solar)
Dos de marzo 2013 (Jorge Asteguieta Reguero)
El inquilino (Raelana Dsagan)
El espejo se rajó de parte a parte (Andrés Díaz Hidalgo)
Espina de Cristo (José Luis Cantos)
Hasta que se descubra la última carta (Óscar Pérez Varela)
La cajita (José Alberto Arias Pereira)
Las funestas obsesiones del capitán Ahab (Juan Ángel Laguna Edroso)
Limes Germanicus (José Chica Calaf)
Los arcanos del Lubricán (José L. Baños)
No espulgues (Javier Vivancos)
Sentencia (Alejandro Valiente Lortau)
Un ligero toque de infortunio (Miguel Martín Cruz y Gema del Prado Marugán)
La antología contará con un prólogo, cortesía de Nocte, de la mano de Fernando Lafuente, y con una cubierta obra de Riccardo Maniscalchi.
Tenéis más información sobre esta antología periódica y la convocatoria en curso -sobre Creaturas, que estará abierta hasta el próximo día 28 de febrero- en www.sacodehuesos.com

martes, 5 de febrero de 2013

[Relato] El legado

La revista corazón literario publica en su tercer número uno de mis relatos: El legado, una historia corta que escribí intentando potenciar el suspense, aunque no sea estrictamente policiaco. Trata sobre ajustes de cuentas. Espero que os animéis a leerlo y que os guste.

Os dejo el link: Corazón Literario nº 3



viernes, 1 de febrero de 2013

Segunda en el IV concurso de relatos La cueva del Lobo

Empezamos febrero con una buena noticia, he quedado en segundo lugar en el concurso de relatos de ciencia-ficción que convoca anualmente La cueva del Lobo. Lo mejor han sido, sin duda, los comentarios del jurado, que me han puesto el ego por las nubes. Los transcribo aquí:

Algunos de los comentarios del jurado sobre esta historia fueron: 

-“Creí que este relato debía ganar en cuanto lo leí, y aun sostengo la idea.  Claro, es solo mi opinión, lo que digo es que la mantengo tras haber leído todos los relatos, algunos dos veces...Lo que más me ha gustado del relato es la visión de los diferentes personajes, o mas bien 3 de ellos (aunque la preferente N7V-422 apenas si tiene presencia).  Entonces, se trata de la visión de Alcistea y Laedia, una mujer y una robot...  Y la diferentes perspectivas que ambas tienen de lo mismo.  Me pareció sumamente atractiva la ambientación mística que se le da a los robots en el relato.  Queda claro que los dioses eran antiguos humanos que construyeron robots que sirvieron de legado.  Quedan muchas cuestiones inconclusas, y me dan ganas de interrogar a la autora, aunque estaría arruinando el misterio de la trama...  Ese misterio es parte del misticismo que rodea al relato.Admito que siempre me ha atraído la mezcla de la tecnología con la magia, o en este caso lo mítico.  La forma de relatar que la autora tiene en este caso induce, o al menos a mi, a ponerse un poco en el lugar de los personajes y comprender su visión de las cosas.  Ya he elaborado hipótesis entorno a la historia y como quisiera que continuase, aunque sé que así debe quedar, pero solo por que me he encariñado con los personajes.  El haberme encariñado es otra razón por la que voto la historia!”
 
-“Los Dioses Dormidos: excelente redacción también... evidentemente no me atraen los relatos entreverados... me gustó la construcción de este mundo y me pareció sumamente atractiva y acertada la reflexión de un mundo robótico cuando los humanos que los crearon ya no estén... lleno de sentimiento y muy cálido a pesar del tema...”
 
-“Decadencia de una antigua sociedad de robots, con diosas, damas, y creadores de carne blanda. Bien escrito, interesante, lírico…”

Aquí podéis leer el acta del jurado:  Resultados del IV Concurso de relatos La Cueva del Lobo


Y si os apetece leer mi relato, lo podéis hacer aquí: Los dioses dormidos