lunes, 15 de agosto de 2011

Treinta días de escritura. Día 6

6. ¿Cual es tu sitio preferido para escribir? ¿A que momento del día? ¿Lo haces en el ordenador o eres de la vieja escuela usando el lápiz y el papel? ( Where are you most comfortable writing? At what time of day? Computer or good ol' pen and paper?)

No tengo un sitio preferido, la verdad es que escribo en cualquier sitio. Cuando iba a la facultad lo hacía incluso en la parada del autobús, ahora muchas veces aprovecho ratillos libres en el trabajo, escribiendo sobre el mostrador. Si estoy en casa suelo escribir en mi habitación. El momento del día también me es indiferente, supongo que es la cosa de tener poco tiempo, que aprendes a aprovechar lo que tienes aunque no sea en las mejores circunstancias. También es cierto que tengo mucha facilidad para abstraerme y olvidarme de todo lo que me rodea... lo cual a veces en el trabajo pues puede ser... complicado.

Habitualmente escribo un primer borrador a mano, a veces la primera reescritura también va a mano y las siguientes ya las escribo en el ordenador pero últimamente, si escribo en casa, empiezo directamente en el ordenador. Creo que las historias me salen mejor cuando el primer borrador lo hago a mano, aunque puede que sean sólo tonterías mías. O quizás es porque escribiendo a mano voy más lenta y pienso mejor en lo que estoy haciendo.

lunes, 8 de agosto de 2011

Treinta Días de Escritura. Día 5

5. ¿De acuerdo a la edad, cual es tu personaje más joven y cual es tu personaje más viejo? Entendiendo, Más Joven y más Viejo en términos de su momento de creación (By age, who is your youngest character? Oldest? How about “youngest” and “oldest” in terms of when you created them?)

Personajes ancianos he tenido ya desde los primeros cuentos que escribí. Recuerdo especialmente a uno que salía en mi primera novela, que posiblemente sea de los más viejos que he creado. Era un sabio que estaba ya de vuelta de todo y que se tiraba todo un capítulo subiendo unas escaleras... Luego he tenido más, Carenia, una de mis primeras magas, también era bastante mayor, aunque no tan anciana como el otro. Y bueno, muchos, tanto en relatos cortos como en historias largas es muy común que aparezca algún personaje anciano.

 En cambio con niños he trabajado muy poco, no hace mucho escribí un relato policiaco con un adolescente y un niño pero no es la norma, es raro que un personaje mío baje de la adolescencia. Ahora mismo no recuerdo ninguno que sea realmente significativo.

Edit: Pues el primer personaje que creé supongo que fue la chica de la historia de la que hablaba ayer, si hay algún personaje anterior a ese no lo recuerdo (a decir verdad, tampoco es que de ella me acuerde mucho).

Mi personaje más reciente es un enano, no tengo todavía claro el nombre que voy a ponerle, de momento tiene uno de estos provisionales que no me terminan de convencer. Y bueno, no puedo contar mucho de él porque tengo el relato todavía a medias.

sábado, 6 de agosto de 2011

Treinta Días de Escritura. Día 4

4. Cuéntanos sobre tu primera Historia / Personajes (Tell us about one of your first stories/characters!)

Puf, esto me da un poco de vergüencilla, pero bueno, vamos allá.
Todo empezó cuando yo tenía unos nueve o diez años, por esa época yo me leía libros de aventuras tipo "Los cinco" "Los siete secretos" "Ellas" Mis padres me regalaban libros por reyes y mi cumpleaños, pero tenía un problema: los devoraba. Los libros no me duraban nada, me leía los míos y los de mis hermanos y ya no tenía nada que leer.

Así que un día decidí escribir mi propio libro, era al estilo de los que leía, una historia con una grupo de niñas que vivían aventuras y les pasaban cosas. Les puse los nombres en inglés, la protagonista se llamaba Mary, de eso me acuerdo. No recuerdo el resto de personajes. La escribí en una libreta a rayas, e intenté dibujar ilustraciones como las de los libros.

No recuerdo qué pasaba en la trama (seguramente es mejor no recordarlo xDD) debía ser alguna aventura tipo meterse en algún sitio a desentrañar un misterio pero no estoy segura. Los personajes eran planos, pero de alguna manera estaban mejor definidos que la trama, era fácil inventarme personajes pero no era fácil meterlos en una trama, todo se me antojaba muy simple y quería complicarlo, pero no podía. Al final mi historia quedó muy distinta a las de los libros que me gustaban.

Después de esa intenté escribir una historia de fantasía, con hadas pequeñitas que tenían nombre de flores y que estaban en un peligro terrible. De esa historia apenas escribí unos capítulos, nunca la terminé, fue mi primera historia inconclusa, por cierto también le hice dibujos.


viernes, 5 de agosto de 2011

Treinta días de escritura. Día 3

3. ¿Cómo inventas los nombres para los personajes, y lugares, (en el caso de que estés escribiendo ficción)?  (How do you come up with names, for characters (and for places if you're writing about fictional places)?)

No tengo un método fijo, depende de la historia. A veces los nombre te vienen a la cabeza de pronto y se los pones, otras veces hay que pensarlos mucho. También me ha pasado que a veces pongo un nombre provisional para no tener que buscar mientras escribo y luego lo cambio. Una cosa que me pasó en una novela es que a un personaje le puse un nombre así al azar, el primero que se me ocurrrió y cuando la terminé de pronto me di cuenta de que conocía a alguien con ese nombre que podía sentirse identificado en algunos aspectos con el personaje y se lo cambié. Es curioso porque no me basé en esa persona para crear al personaje pero de forma inconsciente quizás lo hice.

A veces uso también el método "Oz" de mirar cualquier cosa que tenga alrededor y de ahí sacar los nombres. Sobre todo para personajes secundarios o de lugares que no van a tener mucha importancia en la historia.

Algunas veces los nombres son homenajes a algo. Tengo un personaje llamado Thera por la isla, Fahleena es un planeta del universo Star Trek,  Sotomayor un personaje de Hospital Central... cosas así. De todas formas este tipo de homenaje tiene que ser algo sutil, porque cuando es muy evidente entonces el nombre del personaje puede sacarte de la historia.

Otras veces los nombres quieren decir algo, si quiero que alguien sea de un país determinado le pongo un nombre que recuerde a ese país, también he usado palabras en otros idiomas basandome en el significado de la palabra que define al personaje. Algunas veces pienso mucho los nombres y los cambio hasta que consigo uno que me parece perfecto, otras dejo el primero nombre que se me ocurre y no me preocupo mucho.
Hay veces que uso nombres simplemente porque suenan bien y me gustan.


lunes, 18 de julio de 2011

Treinta días de escritura. Día 2

2. ¿Cuantos personajes has creado? ¿Prefieres los personajes masculinos o femeninos? (How many characters do you have? Do you prefer males or females?)

 Pues la verdad es que no lo sé, son muchos pero nunca se me ha ocurrido contarlos. :s

No tengo preferencias en cuanto a género, muchas veces es cuestión de lo que necesite la historia, hay veces que la historia te pide un tipo de personajes en  concreto, otras veces es algo accesorio, la historia funciona igual con un género que otro. En mis primeras historias me pasaba a veces que tenía un personaje y de pronto me daba cuenta de que podía quedar mejor si lo cambiaba de género y lo hacía, simplemente cambiaba cuatro detalles y el nombre, sin cambiar realmente nada de la personalidad del personaje. Ahora esto no me pasa, veo más claros a los personajes desde el principio y supongo que voy teniendo también más seguridad a la hora de crearlos.


domingo, 17 de julio de 2011

Treinta días de escritura. Día 1


Siempre le echo la culpa a mis amigos de que me lían... pero la verdad es que soy yo la que se deja liar. Ahora William, desde su blog En la Antesala del Portal Oscuro, me ha pasado la batuta y yo la he recogido. A ver si consigo completar la meme.


1. Cuéntanos sobre tus proyectos favoritos de escritura o Universos, en los que ha trabajado y por que( Tell us about your favorite writing project/universe that you've worked with and why).

Es una pregunta difícil, no creo tener un proyecto favorito, he trabajado en muchos y... no sé, es como una madre con sus niños ¿cómo eliges a uno de entre todos? Hay cosas que me han costado más hacerlas, otros que salieron mal, pero todos los proyectos tienen algo especial.
Como no voy a dejar una respuesta tan sosa, os hablaré de un proyecto que se me quedó a medias. Lo he intentado retomar varias veces, pero no funciona. Estaba ambientado en un mundo desértico, donde no había nada (primer error, si no hay nada... termina siendo aburrido), lo único que habia eran unas montañas negras, de pizarra, en un extremo del mundo. Los habitantes del desierto eran como elfos, escuálidos y de piel dorada y vivían en pequeñas tribus, en tiendas hechas con pieles de dragón. Había una ciudad en medio del desierto, construida sobre pilotes, inspirada en los edificios de Le Corbusier, los habitantes de esta ciudad eran seres pequeños y enfermos que no salían nunca de allí. Tampoco los hombres del desierto se acercaban a la ciudad, porque los hombres de la ciudad eran peligroso y podían matarlos o cogerlos como esclavos.

En las montañas vivían los magos, fisicamente eran como humanos normales, tenían que servir como esclavos en la ciudad, pues el poder de la magia era menor que el poder de la mente de los habitantes de la ciudad y los dominaban.

Estructuré la trama en base a tres personajes, uno de cada raza, que se encontraban y tenían una historia común, de vez en cuando iba metiendo pequeños relatos en flash back para contar su vida anterior y describir los lugares que no saldrían en la historia aunque se hablara de ellos. Escribí la historia durante un tiempo, hasta que vi que no merecía la pena, la trama era aburrida, no tenía interés. Le faltaba acción, faltaba emoción, todo era... como el desierto, árido.

A veces he intentado retomarla, reestructurarla, usar ese mundo para otras cosas... Nunca ha funcionado, pero se le tiene el mismo cariño a los éxitos y a los fracasos.


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La imagen se la he robado a William, no sé de quién es.

domingo, 3 de julio de 2011

Matando personajes

Ayer leí un artículo de mi amigo William en su blog: En la antesala del Portal Oscuro donde contaba sus experiencias a la hora de matar personajes en sus relatos y lo mucho que le cuesta hacerlo. 

A mí también me costaba, y eso que la muerte de un personaje es algo que siempre está planeado, incluso antes de que el personaje esté del todo definido ya tengo claro cual va a ser su final, pero cuando llega el momento de escribirlo es posiblemente la escena que se me hace más difícil. 

Al principio no podía matarlos, ni aunque el personaje hubiera nacido exclusivamente para morir en un determinado momento. Recuerdo mi primera novela, hace ya miles de años, tenía un personaje destinado a morir al final y no fui capaz de matarlo. Todas las señales le llevaban a la muerte, era su destino, pero cuando llegó el momento no conseguí escribir su muerte. Hice una elipsis y la dejé en el aire, sugerida pero no contada. No podía matarlo.

Muchos años después, en Tiempos Oscuros, la novela que estoy colgando en el blog de Sevilla Escribe, volví a retomar ese personaje. No es exactamente el mismo, cambié algunas cosas, lo adapté a la ambientación y, de nuevo, lo destiné a morir. Esta vez sí fui capaz de matarlo. No voy a negar que me costó, que tuve la tentación de salvarlo in extremis en el último momento... Me contuve y no lo hice.

Mis primeras muertes en relatos cortos ocurrían porque el relato estaba centrado en eso. Un suicidio, un asesinato. El relato giraba en torno a la muerte o los personajes ya estaban muertos antes de empezar. Las últimas en cambio están mucho más centradas en la trama, son necesarias, están planeadas, pero no son la base del relato. Hay defectos que guardo desde mis primeros relatos que no he sido capaz de solucionar, a la hora de matar personajes sí creo que he evolucionado y que lo hago ahora mucho mejor.

Ahora no me cuesta matar personajes. Quizás me he vuelto más dura con la edad, o he aprendido a hacerlo. O quizás es que he comprendido que la fuerza de matar a un personaje no está tanto en la muerte en sí cómo en la forma en la que reaccionan los personajes que siguen vivos, en cómo su muerte afecta a la trama y al lector y son recursos que merece la pena aprovechar.

Contestando a las preguntas del test de William, yo no tengo problemas en matar a protagonistas si así lo he decidido, a mí los personajes no me protestan. Muertes aparatosas tengo algunas, pero la mayoría suelen ser bastante simples; tiendo más a lo sobrio, las muertes demasiado espectaculares atraen demasiado la atención y es muy fácil que tiendan a ser ridículas. 


El caballero de la muerte - Dalí